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Es frecuente ver muchas veces, empleados y trabajadores de clientes, así como contratistas que tratan de “ganarse” la simpatía de los Vigilantes comunes, regalándoles obsequios, tales como maderas, sobrantes de mercaderías, artículos sin uso, golosinas, gaseosas, productos de la misma empresa y otros.
Este regalo u obsequio, muchas veces invita a la familiaridad y posterior confabulación para actos ilícitos o no deseados.
Los vigilantes promedio del mercado, si los reciben.
Los Liderman ¡¡ NO !!
Es necesario mantener una distancia con todas las personas que nos rodean y evitar el mínimo grado de familiaridad o correspondencia.
Con el mejor gesto de cortesía, los Lidermans deben rechazar el ofrecimiento.
Las personas entenderán el hecho como una muestra de sacrificio y profesionalismo. Las únicas veces que el cliente ofrezca algo al Liderman y que se acepte, tiene que ser con conocimiento escrito al Líder zonal y con su respectiva guía de autorización de salida.
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